Maquilando en casa

Por el Cangrejo

En algunas zonas del país, donde prolifera la maquila de vestir y la gente está interesada en trabajar en este sector, cada casa se convierte en una microempresa.

En algunas zonas se cuenta con apoyo de la Presidencia Municipal y de proyectos sectoriales, donde se apoya a la gente para que pueda tener en su casa máquinas de coser y equipo de trabajo para maquilar a otras empresas o bien realizar algunos proyectos propios; es decir, productos a baja escala que vendan en los mercados de la zona o en los tianguis especializados de ropa como Moroleón, San Martín Texmelucan, Chinconcoac, Medrano, etc.

En estos proyectos se apoya a personas de escasos recursos, mujeres vulnerables y amas de casa que no tienen ingresos o alguna manera de incluir el sustento para su familia, siendo este tipo de programas una solución para sus problemas. También la ventaja es que puedan trabajar desde su casa y atender a su familia.

Ante esta situación, estas microempresas son una fuente de trabajo; sin embargo, llegan a tener ciertos problemas por no diseñar una estructura que logre acercarlas con empresas establecidas para ofrecer su trabajo y mano de obra. Debemos entender que es bueno apoyar a este sector vulnerable, pero será más exitoso si logramos que las personas de estas microempresas menejen una formalidad y sistema de trabajo.

Otros problemas que se presentan en este esquema es que las personas no destinan un horario específico: no se les pide que trabajen las 9 horas corridas, y sí cumplir un horario mínimo de 4 a 5 horas. Llegan, incluso, a laborar en horarios diferentes lo que hace difícil la supervisión por no encontrase en el lugar.

Sabemos que por ser amas de casa y jefes de familia tienen ciertas obligaciones que cumplir, pero lo ideal es que se ajusten a un horario y sistema de trabajo, para que se les pueda entregar el producto y recogerlo terminado.

El esquema ideal y el que se debe proponer debe adaptarse a sus necesidades básicas, y dar  tranquilidad a los empresarios en cuanto a la entrega del producto en tiempo y calidad. Es un beneficio para ambas partes. Se recomienda trabajar bajo el siguiente sistema:

  1. Definir un horario adaptable a sus necesidades; por ejemplo, trabajar en la mañana de 9 a 12 y en la tarde de 4 a 6, con ello se puede tener una buena producción y el control para ser visitadas y  revisar la calidad; ver la entrega y recoger el corte.
  2. Ajustar sus máquinas para que la puntada sea la misma en todos los talleres.
  3. Revisar el producto en cuanto llegue y solicitar cualquier faltante.
  4. Hacer una contra muestra de su operación para que quede igual a la que se les está solicitando.
  5. Llamar para cualquier duda que se tenga y que se pueda solucionar al momento, no fabricar o hacer operaciones hasta que se autorice.
  6. Calcular su tiempo para dar una fecha más o menos de entrega.
  7. Crear un supervisor de colonias para que revise los talleres familiares que estén en una zona cercana.
  8. Comprometerse con el supervisor de colonia para que, en el horario establecido, se encuentren trabajando, y se les pueda llevar y recoger el trabajo.

Con este sistema lo que se quiere es apoyar a las personas que laboran en su casa para que las empresas medianas o grandes se interesen en darles trabajo. A algunas compañías se les complica el trabajar con talleres familiares porque no tienen un horario o una calidad establecida, y en algunos casos nunca están en su casa. Las microempresas deben entender que los fabricantes requieren de su producto en tiempo y forma, por lo que es importante cumplir el compromiso adquirido que la mayoría de las veces se basa en la palabra de las personas, por lo que el empresario en algunos casos duda por la seguridad y el compromiso que tiene con sus clientes.

Este esquema de trabajo se puede lograr con el compromiso de ambas partes y con el supervisor de colonias, el cual juega un papel muy importante ya que es el encargado de llevar y traer el trabajo cuidando la calidad y las fechas de entrega.

Este encargado de calidad deberá estar capacitado en el conocimiento de las máquinas, accesorios y aditamentos, operaciones de costura y calidad.

Su labor será la de supervisar la calidad de los productos y revisar que a las costureras no les falte trabajo para que puedan obtener su beneficio económico semanal.

El problema que se puede presentar en un inicio es la resistencia de estas microempresarias a que las auditen y les revisen el trabajo, pero trataremos de convercerlas para que comprendan que el seguir este sistema traerá benéficios tanto a ellas como a los empresarios, quienes estarán tranquilos al ver el compromiso de trabajo que hay en la maquila de productos y operaciones de costura.