Binomio entre la ropa Sportwear y el High Tech Textil

Por Edith Caicedo

Reseña:

La indumentaria sport o deportiva hizo su aparición en las últimas décadas del siglo XIX, cuando comenzó a difundirse la práctica del deporte en las burguesías europeas y, sobre todo, en el mundo anglosajón.

Pero fue en los años veinte cuando su uso se extendió a todo tipo de actividades, lo que hoy llamaríamos vestimenta casual, con un estilo más desestructurado y relajado. Los grandes diseñadores comenzaron a crear prendas acordes a esta nueva tendencia. Fueron los hombres los primeros en adoptarla, y se puede decir, que si la cuna de la moda femenina fue París, la de la moda masculina fue Londres. A los ingleses de alcurnia también les interesaba el contacto con la naturaleza y el desempeño de otras actividades de ocio como la caza de zorros o el juego del bate, más en la privacidad familiar que en el despliegue público de ostentación que implicaría acompañar a sus monarcas. Bajo esas circunstancias desarrollaron unos trajes más informales pensados para divertirse con libertad y menor rigor de etiqueta.

Este cambio sería un equilibrio necesario para el hombre burgués del siglo XIX, una época en que los movimientos feministas comenzarían a trabajar por mejorar el estatus social de las mujeres y ellas a incursionar en la equitación, el tenis, el croquet, el patinaje sobre hielo y los paseos en bicicleta. Pero todavía no se podía hablar de un estilo muy femenino, sino más bien de trajes especiales con un acento muy masculino debido a las técnicas como eran confeccionados basados en la sastrería, pese a ello ya se marcaba una lucha por la igualdad de los derechos entre hombres y mujeres .

Es aquí en este escenario donde se asocian estas prendas como precursoras de la liberación paulatina que la mujer buscaría, eliminando el uso forzoso del corset y de ciertas costumbres que exigían una imagen de decoro social y sustituirlas por prendas más libres.

 

Tenista Suzanne Lenglen, Winbledon,1919

Por lo que fue necesario feminizar la ropa deportiva y en eso los diseñadores participaron ofreciendo todo tipo de prendas prácticas, alejadas de los estereotipos masculinos y de una moral que no permitía a las mujeres exhibir la piel. Así, en 1919, la tenista francesa Suzanne Lenglen se presentaría en Wimbledon con una nueva vestimenta, opuesta a las faldas largas hasta los tobillos y las camisas que cubrían los brazos hasta las muñecas. En su lugar venía vestida con falda corta hasta debajo de las rodillas, camisa de mangas sisas y una banda color ladrillo para sujetarse el pelo. Así cambiaba para siempre la manera en que las mujeres se vestírian para la cancha de tenis. El diseño era de Jean Patou, un compatriota suyo que, junto a Chanel, impulsó el estilo casual de los años veinte y, mediante sus distintas líneas de diseño, estableció diferencias entre ropa para los deportes y ropa deportiva. La primera, respondía a necesidades del cuerpo durante el ejercicio, y la segunda para aplicarlas a la vida cotidiana.

En las décadas de los cincuentas y sesentas, con la difusión y el uso del jean entre los jóvenes de todas las clases sociales, la indumentaria sport invadió a todas las actividades del día. A partir de allí, los adultos también adoptaron el estilo sport para los fines de semana. Esta es una de las situaciones que marcarón una relevancia importante dentro de los sucesos del siglo XX, como respuesta a la institucionalización del deporte.

 

Evolución del Sport wear

Al cambiar las costumbres, cambian los estilos. Antes era impensable que las mujeres utilizaran mallas apretadas o bikinis para jugar voleibol; sin embargo, la percepción de los humanos sigue evolucionando, y ello ha ocasionado que se generen cada vez más requerimientos y exigencias que las prendas deportivas deben cubrir para ofrecer mayor confortabilidad y funcionalidad a los usuarios.

De acuerdo a los estilos de vida de la modernidad y postmodernidad, el mercado de ropa deportiva ha sufrido un dramático crecimiento y, por ende, con implicaciones muy significativas para el sector textil. Ya que los consumidores actuales exigen altos niveles de confort, diseño y cuidado fácil no solo en prendas deportivas, sino también en prendas casuales o sport. Este cambio ha traido como consecuencia que las fibras y telas se desarrollen o fabriquen con un mayor o alto grado de funcionalidad. Hoy en día la Industria Textil está cada vez más preocupada o motivada a invertir en investigación y desarrollo para obtener innovaciones que cumplan con las expectativas del exigente mercado mundial.

Por tanto, se debe encontrar un equilibrio entre lo estético y la funcionalidad que puedan tener los materiales textiles, iniciándose por considerar aspectos desde el punto de vista de requisitos funcionales y estéticos:

Requisitos funcionales:

  • Súper ligero.
  • Tenacidad súper alta.
  • Estirabilidad para proporcionar la libertad de movimiento necesaria en los deportes.
  • Buena permeabilidad al vapor para asegurar que el vapor del cuerpo pase hacia fuera a través de todas los sistemas de ropa, prevención de la sensación de humedad.
  • Regulación térmica óptima para mantener la temperatura corporal.
  • Estabilidad dimensional, incluso cuando está mojada la prenda.
  • Protección contra el viento, el frío y las condiciones climáticas adversas.
  • Secado rápido para evitar el resfriado.
  • Impermeabilización.
  • Resistencia a los rayos UV.

Requisitos estéticos:

  • Suave y agradable a la piel.
  • Brillo, variación de color.
  • Menor desgaste

Las prendas usadas en actividades deportivas tienen propiedades y desempeños según la actividad realizada; por ejemplo, en deportes como el fútbol y el baloncesto donde hay una intensa actividad multidireccional, se requiere ropa cómoda y transpirable; mientras que para actividades como el ciclismo y la natación, donde los movimientos son importantes, la piel debe estar apretada o bien ajustada para obtener mayor aerodinamismo. Y si el clima es frío, la ropa debe exhibir un alto nivel de aislamiento térmico, pero cuando el usuario está caliente el nivel de aislamiento debe descender. Avances en ciencia de fibras, hilados, tejidos, así como tecnologías de producción y técnicas de acabados son los factores que contribuyen al desarrollo de las telas para ropa deportiva y casual; que logran una comercialización exitosa de ropa deportiva funcional.

Todo ello aunado a cambio de estilos de vida y creciente énfasis en versatilidad, conveniencia, moda, confort y estilo han creado una fuerte demanda de ropa deportiva y de Fitness. En términos de crecimiento del consumo y de participación global en el segmento, se espera que genere un incremento importante, como lo han marcado las tendencias de los últimos años. Los consumidores están dispuestos a pagar más por las características de la telas, tales como: regulación de la temperatura, reducción de la fricción, gestión de la humedad, estiramiento, ligereza y resistencia al viento y al agua.


De acuerdo con la revisión del mercado global, realizada por marcas importantes como Nike, Adidas, Under Armour y Puma, entre otras de ropa deportiva y calzado, el mercado combinado presentó un alza de 9.4% entre 2003-2007. En la fase de recuperación de 2009-2012, el crecimiento se aceleró cada año, aumentando a 3.6% en el año olímpico de 2012. El mercado atlético de prendas de vestir de los Estados Unidos es el mercado de ropa deportiva más grande del mundo, que representa el 41% de Ventas totales, seguido por la Unión Europea, que representa alrededor del 38% del total de la ropa deportiva. Estos datos nos infieren un gran potencial económico en la comercialización de este tipo de prendas.

High Tech para Sportwear

Dentro de los desarrollos recientes en fibras, hilados, tejidos y tratamientos especiales de acabado para la ropa deportiva con el fin de mejorar el rendimiento y las propiedades de estas prendas se pueden mencionar los siguientes, de acuerdo al tipo de proceso donde se realiza la innovación textil o la alta tecnologia:

Desarrollos en fibras textiles:

Gracias a las recientes invenciones en el diseño y producción de fibras de alta tecnologia, hoy en día se utilizan tanto fibras naturales como químicamente elaboradas por el hombre, ya que en el pasado cuando se inició la evolución del sportwear prevaleció la preferencia de fibras sintéticas en lugar de las naturales que no ofrecían propiedades adecuadas para cumplir ciertos requisitos que debían tener dichas prendas. Pero dada la posibilidad de realizar combinaciones entre naturales y sintéticas, y dotarlas de acabados sofisticados hablando tecnológicamente, es posible mejorar el rendimiento de dichos materiales y marcan una tendencia hacia las llamadas “Technonaturals” o “supernaturales”.

Una de estas mezclas clásicas es el poliéster y el algodón que provee o establece un equilibrio en la fibra, en la que se logra un secado más rápido que si solo tuviera algodón al 100%; en este sentido, se ha buscado obtener otras mezclas con celulosa regenerada como es el caso del Tencel con algodón que supera el rendimiento comparada con la mezcla clásica. Otra fibra natural que ha sido reposicionada es la lana que tiene una buena capacidad de absorción, y es un buen aislador, incluso cuando está mojada; sin embargo, una desventaja es su lento secado, entonces la opción es un tipo de lana conocida como “lana merino superfina”, la cual posee una permeabilidad superior al vapor de agua, además de tener un secado extra-rápido debido a las características que la hacen un material de extremo lujo y suavidad, así como la capacidad de recuperarse de la humedad y acelerar el secado de la fibra. Este tipo de materiales se pueden combinar con una gama amplia de otras fibras como son: viscosa, tencel, poliéster, poliamida, entre otras.

La fibra Viloft, que es viscosa térmica, tiene la característica de dar una apariencia natural y una gran suavidad al tacto; estas fibras pueden mezclarse con poliéster en un 50%, ofreciendo excelentes propiedades a las telas fabricadas con ellas, como son: anti-estáticas y gran capacidad de absorción de la humedad.

La tecnología “Coolmax” de Du Pont, se fabrica en poliéster treta-canal o hexacanal, que tiene unas secciones ranuradas dentro de la fibra que permiten a las telas elaboradas con estas fibras, que la humedad escape a través de la ranuras facilitando la capilaridad, permitiendo un extra-rápido secado y absorción que proporciona al usuario excelente comodidad.

 

 

 

Cortesía de Du Pont Corporation

Otra tecnologia es la que ofrece el grupo Hengli Group, con “Coolpass®”, que es una fibra de poliéster funcional de alto rendimiento. Las zanjas formadas en la "sección transversal" de la fibra, aceleran la absorción y difusión de la humedad. Estos tejidos obtienen una excelente comodidad de secado y suavidad.

 

Sección transversal de Poliéster Coolpass®

En otros casos se utilizan fibras “huecas” que sirven para atrapar el aire y aislar al usuario de manera eficiente, aunque las fibras sean ultraligeras; esto se logra con una construcción de núcleo hueco que permite a la fibra ser muy apta para todo tipo de prendas y principalmente en ropa deportiva e interior; un ejemplo de ello es la fibra “Welkey ®” de Teijin que proporciona un efecto de alta capilaridad y absorción del sudor, además de una alta resistencia térmica a los tejidos elaborados con esta fibra. La misma compañía también ha presentado recientemente la fibra “Nanofront”®, que es un poliéster ultra fino de 700 nanómetros; es decir, 7500 veces más fino que un cabello humano, con un ajuste superior, resistencia al deslizamiento, protección contra el calor y la luz, y propiedades de filtrado. Se utiliza para diversas aplicaciones, incluyendo prendas de vestir, ropa deportiva y aplicaciones industriales.

Nanofront® by Teijin

Cortesía de Teijin,Human Chemistry, Human Solutions

Thermolite® de DuPont es una fibra de núcleo hueco muy fina para su uso en climas fríos. La presencia de aire en el núcleo de la fibra mejora significativamente la resistencia termal de la tela y también la superficie con el aumento del aire superficial generado por el uso de una fibra fina mejorando la capacidad de absorción

Thermolite®


Cortesía de Du Pont Corporation

Merlyl Satine ® de Nylstar, es un nuevo sintético ultrafino. Meryl tiene una tecnología que produce una fibra con una finura inferior a 10 μm.. por lo que produce una sensación de tacto suave inimaginable; supera la seda, es mucho más cómoda y se amolda como una segunda piel, de cuidado fácil y tiempo de secado rápido (tres veces más rápido que el algodón), y se considera ideal para deportes extremos.

Por otra parte, para termo regular la temperatura del cuerpo en un ambiente extremo, se encuentra Outlast® que es un material de cambio de fase desarrollado para la NASA por Triangle Research and Development Corporación. Las microcápsulas de cambio de fase microencapsuladas están incrustadas en un aglutinante de compuesto acrílico, para interactuar con el cuerpo y evitar variaciones de temperatura excesivas. Absorben, almacenan y liberan calor a medida que cambian de sólido a líquido y viceversa.


Acabados Especiales:

Para que las telas convencionales se convirtieran o adquirieran propiedades de mayor resistencia, por ejemplo, se transformarán en resistentes a la intemperie y transpirables. Se han desarrollado nuevos revestimientos y laminados que han logrado incrementar o mejorar las funcionalidades, a través del High Tech, con acabados casi invisibles que permiten transportar el sudor hacia el exterior de las telas, o hacerlas impermeables al paso del viento y lluvia, sin necesidad de afectar las cualidades de tacto, texturas y de apariencia de los materiales textiles.


Referencias:

Ishtiaque, S. M., 2000, Engineering Comfort, Proceedings on Smart Textiles, Their Production and
Market Strategies, Ed.: S. Gupta , NIFT, New Delhi India.
O’Mahony M., Braddock E. S., 2002, Sportstech Revotionary Fabrics, Fashion and Design.

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