Dejar ir

Por Mauricio Olvera

En esta ocasión me gustaría hablar de algo que nos cuesta mucho trabajo y es: DEJAR IR…

Y esto viene al caso porque a mis casi 50 me encuentro en una encrucijada muy canija. Sin ánimo de aburrirlos con mi crisis de la mitad de la vida, sí puedo decirles que el principal reto es “dejar ir”. Para mi, dejar ir es como si en un momento nos quitaran un peso de encima y esto viniera acompañado de una sensación de bienestar y ligereza, con un toque de felicidad y, por ende, libertad.

Un buen ejemplo es cuando estás en una discusión acalorada y estás enojado con la contraparte, y de repente la discusión se va por un derrotero en el cual estallan las risas de las dos partes, la presión desaparece y de pronto ya no hay problema, ¿les ha pasado? “Dejar ir” concientemente te devuelve el poder de lo que ya no estas a merced, de eso a lo que te aferras. Hay que rendirse pero, ¿qué es rendirse? Para mí es estar libre de sentimientos negativos en cierta área para que la creatividad y la espontaneidad se manifiesten, sin que los conflictos internos nos estorben. Esto se tiene que hacer concientemente y sin escape.

Yo le llamo escape a lo que hacemos para olvidarnos de un “algo” concreto que nos está carcomiendo el cerebro; esto puede ser el celular, una película o hablar mal de la gente que es un deporte nacional. Hay que deshacernos del miedo. Para una persona con miedo, el mundo es un lugar aterrador y entonces esto lo convierte en un ser enojado que es lo que vemos en las calles diariamente.

La mente racional prefiere echarle la culpa a otros de las cosas que nos pasan y que no son agradables, “me hicieron enojar”, “no me dejaron entrar”, etc, etc.

El mecanismo de “dejar ir” empieza con identificar la emoción sin que nuestra mente nos traicione y nos lleve a ser víctimas; es decir, lo primero es no resistirse y dejar que fluya la emoción sea cual sea, al final es solo un sentimiento y, si lo dejamos fluir, pasará.

Cuando “dejas ir” ignoras todos los pensamientos, te enfócas en el sentimiento como tal “no en los pensamientos”; esos son los que nos pierden, no te resistas… lo que resiste, persiste!

Todo esto te lo digo porque yo mismo me encuentro en una batalla con mis pensamientos. Creo que es importante hablar de cosas mas allá de producto y mercado; las emociones son la materia prima con la cual construimos nuestros días. No me considero un gurú ni mucho menos, pero sí alguien a quien le gusta moverse en los zapatos de sus congeneres.

Esperando que les de sentido y les ayude a ¡dejar ir!