Las empresas familiares también deben abrirse al cambio en los sistemas de fabricación.

Por Miguel Barrios Morán *

Como sabemos las empresas tradicionales llevan años trabajando con sistemas empíricos, los cuales les han dado resultados durante varios años; sin embargo, son muy desgastantes y poco confiables. Es verdad que las empresas siguen pero sin saber los indicadores de producción, ni el manejo de sus costos de produccion y administrativos. Son débiles ante los cambios de la economía, inflación, fluctuación del dólar, y todos los agentes internos y externos que afectan la economía. Si aún las empresas con grandes estructuras de negocio sufren estos embates, las Pymes y medianas son más vulnerables.

También las empresas familiares gastan mucho tiempo en manejar y controlar los negocios, con jornadas excesivas y sin días de descanso. Observamos como surgen problemas familiares al manejar el mismo sistema de trabajo de hace varios años. Se crean conflictos al no tener un organigrama ni los perfiles de los puestos para que cada quien maneje sus funciones de una manera clara y eficiente. También las jerarquías y los mandos ejecutivos no se reparten de manera eficiente. Se crean grupos de choque y división, no en base al beneficio del negocio sino en beneficio individuales. Es una estructura destructiva para las familias empresariales y los hijos se revelan al no querer seguir los pasos de sus padres en la empresa, ya que son observadores de los problemas y las discusiones. Los padres involuntariamente les enseñan a odiar el negocio ya que utilizan al mismo como un castigo para ellos: “si sacas malas calificaciones te vas a quedar en la empresa en las vacaciones” o “¡no vas a salir y te vas al negocio”. Estas frases se quedan grabadas en la mete de los hijos, las cuales crean un rechazo automático a la empresa familiar.

Los padres ven en sus hijos a sus sucesores. Cuando logran introducir a los hijos en las empresas cometen el error de no definir sus puestos e incluso, los nombran gerentes pero intervienen en sus decisiones. Por ejemplo, ante un castigo por faltas recurrentes de un trabajador, el hijo aplica un procedimiento lógico de sanción por faltas injustificadas. Pero el padre lo maneja de manera paternalista y mal enfocada, pidiendo al hijo levantarle el castigo, lo que provoca que el sistema de trabajo de una empresa choque con el del negocio familiar, además de afectar las decisiones de los hijos, futuros sucesores. Al cortar toda autoridad, el empleado se sabe protegido y se siente con el respaldo del padre para faltar injustificadamente o llegar tarde.

También otro problema grave, es que al hijo no se le designe un salario y se le haga trabajar tiempo completo. Toda persona debe tener un ingreso para solventar sus gastos personales mínimos; sin embargo, no le designan un salario porque no tienen un presupuesto definido para estos puestos. Entonces se ve como un gasto.

Como citamos anteriormente, esta situación afecta a la empresa, la cuale debe tomar decisiones muy importantes en cuanto a su futuro. Se debe estructurar y, una manera práctica y facil es desarrollar el “Plan de Negócio” de la misma. Existen diferentes tipos de Planes de Negocios:

  1. Para adquirir prestamos.
  2. Para tener socios
  3. Para conocer el negocio.

Cualquiera que sea su necesidad para realizar su Plan de Negocios, le servirá para conocer más a su empresa y llevarla por al camino correcto.

Si desea comenzar a restructurar su empresa, estas son nuestras recomendaciones:

  1. Defina la misión y visión del negocio; esto siempre ayuda a saber hacia donde vamos con la empresa y, además, todo el equipo de trabajo tiene idea clara y precisa del negocio.
  2. Tenga los indicadores estratégicos, para medir y evaluar el negocio
    • Costos bien definidos.
    • Cantidad a producir diaria y semanalmente.
    • Niveles de eficiencia de todas las áreas, producción, ventas, compras y personal.
    • Control de materias primas, consumos y existencias.
      Control de personal, asistencia, producción y calidad.
  3. Manejo de áreas por presupuestos. Se recomienda que cada departamento de la empresa se mida en base a sus resultados, para lo cual se necesita manejar un presupuesto de gastos y una utilidad a generar en base a su accionar.
  4. Tener un organigrama en base a los niveles jerárquicos y los perfiles de puestos de cada empleado, además de los directores y dueños. Que la gente conozca quién es su jefe directo, de quien dependen, los encargados de cada área y sus funciones.
  5. Realizar juntas y reuniones periódicas para medir el funcionamiento de la empresa con los jefes de área y, a su vez, éstos con su personal; involucrar a todos en las decisiones y funciones del negocio. Estas reuniones deben ser provechosas para todos en la empresa.
  6. Se recomienda tomar cursos de actualización y alta dirección, incluyendo a los jefes y obreros más sobresalientes para incentivar su ingenio dentro de la empresa.
  7. Contratar despachos especializados en finanzas y producción que tengan experiencia en empresas de nuestro ramo. Todo con la finalidad de conocer las estrategias de otras empresas y el manejo corporativo moderno.

Estas son algunas recomendaciones que se deben llevar a cabo en las empresas familiares. Si se pueden aplicar todas que bien, de lo contrario es bueno ir de una en una y entender que es importante que se realice el cambio. No se puede seguir de la misma forma. La empresa puede tener serios problemas financieros y, en el último de los casos, desaparecer. La competencia es cada vez más agresiva: costos bajos, buena calidad, “pronto moda” y todos los nuevos conceptos de la industria. La empresa debe adaptarse a estos métodos de trabajo, por lo cual sin una estructura lineal, será muy difícil y costoso adaptarse y cambiar. Por ejemplo, el diseño ya es global y no podemos solo ver lo que hay a nuestro alrededor; debemos ampliar nuestras fuentes de diseño y tener acceso a cualquier pasarela del mundo via internet. Hay que buscar más fuetes de inspiración; las diseñadoras no pueden seguir con su mismo esquema de trabajo. En la mayoría de los casos solo se realizan copias y trabajan sobre un mismo molde. No buscan innovar y además el costo está más cerca del diseño.

Es decir, si no se producen prendas de moda a costos accesibles se perderán clientes, y esta regla está por llegar a todas las empresas.

La industria debe transformase y reinventarse, y parte del cambio involucra a las empresas familiares quienes se deben convertir en empresas modelos con parámetros de organización y rentabilidad.

Sabemos lo eficiente que son las empresas familiares, sus años en el mercado lo demuestran, pero si no cambian no van a crecer. Los hijos pueden ser los sucesores y lograr que los negocios perduren varias generaciones.

* Ing. Miguel Barrios Morán
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